Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, un indicador es “un parámetro, o el valor resultante de un conjunto de parámetros, que ofrece información sobre un fenómeno, y que posee un significado más amplio que el estrictamente asociado a la configuración del parámetro”.
Un indicador que podemos encontrar es el que calcula el total de precipitación registrado en la Península española. Este indicador es el cociente (multiplicado por 100) entre la precipitación registrada en una zona determinada en el período considerado y la precipitación que se considera normal para ese mismo período. Cuando la precipitación observada es superior a la normal, el indicador vale más de 100, y cuando es inferior, vale menos de 100; este indicador se expresa en porcentajes.
Entre las características de este indicador encontramos que se suele hacer un calculo a escala mensual. En este sentido, el indicador del mes de septiembre de cada año sería el único indicador con carácter estrictamente mensual. En cambio, en octubre se acumularían ya las precipitaciones recogidas en septiembre y octubre, y se relacionarían con las precipitaciones de septiembre, octubre y noviembre, y así sucesivamente. El mes de agosto corresponde pues al resultado de todo el año. Por tanto, el objetivo fundamental de este indicador radica en ofrecer una medida de los aportes hídricos del período considerado en un territorio cualquiera, en relación con los aportes que se consideran normales para ese período.
El Anuario Estadístico de España publicado en 2016 por el INE expone que en 2013, San Sebastián fue la provincia donde se registró un mayor número de precipitaciones y, Las Palmas obtuvieron el menor número. Las cifras al año siguiente detallaban que la ciudad con mayor precipitaciones fue Pontevedra y, Almería fue la provincia donde menos precipitaciones cayeron.
La AEMT (Agencia Estatal de Meteorología) en su último resumen anual climatológico publicado en 2016 establece que las precipitaciones superaron los valores normales en gran parte del territorio peninsular. Destaca que: los meses de enero y febrero fueron muy húmedos y las precipitaciones superaron la media en un 41% en enero y en un 66% en febrero. En cuanto a la primavera trajo consigo un nivel de precipitaciones media sobre España que quedo un 34% por encima del valor medio normal de trimestre.
Por tanto, este indicador nos sirve para analizar y llegar a la conclusión de en los últimos años, el norte de la Península es la zona donde se dan un mayor número de precipitación y el sur donde las precipitaciones escasean. En cuanto al porcentaje de precipitaciones por estaciones, todo el territorio peninsular presenta un mayor numero de precipitaciones en invierno y, en verano es la época donde se produce una mayor sequía.
El trimestre de verano, junio-agosto resulto ser seco con una precipitación media sobre España próxima a la mitad del valor normal y habiendo sido el mes de agosto el más seco. Las precipitaciones fueron inferiores a los valores normales en la mayor parte del territorio.
El trimestre de otoño (septiembre-noviembre) resultó en su conjunto seco, comenzando con un mes de septiembre muy seco con una precipitación que quedó en promedio un 46% por debajo de lo normal, seguido de un mes de octubre algo menos seco y finalizando con un mes de noviembre húmedo. En cuanto al mes de Diciembre fue en su conjunto seco, con unas precipitaciones muy desigualmente repartidas tanto espacialmente como en el tiempo. Se triplicaron los valores normales en una extensa área.
BIBLIOGRAFÍA
- Índice general del Anuario Estadístico de España 2016, del INE. http://www.ine.es/prodyser/pubweb/anuarios_mnu.htm , visitado: 23/02/2017
- Resumen anual Climatológico de 2016 de la AEMET. http://www.aemet.es/documentos/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/resumenes_climat/anuales/res_anual_clim_2016.pdf, visitado: 27/02/2017
- AEMET . http://www.aemet.es/es/idi/clima/registros_climaticos visitado: 27/02/2017
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